Uno de los trabajos que realizó Todd Solondz en su época en la Universidad de Nueva York. Feelings, es un film ingenuo y delirante, un trabajo de juventud que, en realidad, no dista mucho de los ácidos estudios de sociedad consecuentes.
Curiosamente contó con Juan José Campanella y Cedric Kaplish, en aquel tiempo compañeros de facultad, como asistentes de cámara.
Trás un debut en el largo poco apreciado: Fear, Anxiety & Depression (1989), y una época como profesor de Inglés, a Solondz de llegó el reconocimiento con Welcome to the Dollhouse (1995) y Hapinness (1998).
Advertisement

El patetismo de los personajes de este señor, perfectos anitheroes cinematográficos, raya siempre en la humorada, pero me alegro de comprobar que evoluciono hacia un mayor naturalismo, porque si cae del todo (como aquí) la empatia desaparece y la obra resulta intrascendente.
Hay pocas cosas mejores que se puedan hacer en un cine (aparte de meternos mano) que retorcerse incómodo ante uno de sus reprimidos obsesivos hasta estallar en una risa nerviosa que nos deja preguntandonos sobre nuestra (in)humanidad…